Durante el rodaje del film “La fiera de mi niña” (Bringing up Baby, 1938) la protagonista, Katharine Hepburn, acabó en más de una ocasión con la paciencia del director Howard Hawks.
En cierta ocasión durante una interrupción de una de las escenas, Katharine Hepburn comenzó a hablar sin parar. Hablaba hasta por los codos y el director ordenó a su ayudante decir a todo el equipo del rodaje que se sentasen y se pusieran a observar a la charlatana actriz, para ver si, de este modo, dejaba de hablar y podían continuar con la filmación.
Al cabo de un buen rato, Kate se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y preguntó inocentemente:
-“¿A qué estamos esperando?”
Hawks contestó:
-“Estábamos esperando a que el loro se callase”
El equipo de Hawks echó una carcajada.
A la actriz pareció no sentarle bien ese comentario, por lo que pidió tener unas palabras en privado con el director.
Se apartaron a un lado del set de rodaje y ella le dijo enojada:
-“Howard, estas personas son amigos míos”, dijo ella señalando al equipo técnico, “si dices cosas así sobre mí, podrías tener algún problema”.
Hawks miró hacia arriba y observó a un electricista colocando un voluminoso foco:
-“Edie”- llamó el director al electricista- “Si usted tuviese la oportunidad de dejar caer ese foco sobre la Srta. Hepburn o sobre mí ¿qué escogería usted?”
La respuesta de Edie fue:
-“¡Apártese Sr. Hawks!”
Bárbara Stanwyck fue nominada cinco veces al Oscar pero nunca lo logró. Sin embargo, era de las pocas actrices que se metían en los papeles y no permitía que la doblaran ni en las escenas más arriesgadas.
En el rodaje de “La reina de Montana” (Cattle Queen of Montana, 1954), los indios Pies Negros que actuaban como extras la hicieron miembro adoptivo de su tribu y le otorgaron el título de Princesa de Las Muchas Victorias por los riesgos que asumió durante el rodaje y las escenas peligrosas que ejecutó ella misma.
Si preguntan a alguien por una frase mítica del personaje Rambo ésta sería sin duda “¡No siento las piernas!”.
Pero no. No fue el personaje de John Rambo, interpretado por Silvester Stallone, en la primera película de la saga titulada “Acorralado” (First Blood, 1982) y dirigida por Ted Kotcheff, el que dijo tal frase.
Lo que realmente le dice Rambo al Coronel Trautman, cuando le está relatando el atentado sufrido en Vietnam es:
“No ENCUENTRO sus piernas”
La frase “No SIENTO las piernas” se la dice Steven, el personaje interpretado por John Savage, a Michael, interpretado por Robert de Niro en otra mítica y grandiosa película sobre Vietnam: El Cazador (The Deer Hunter, 1978) dirigida por Michael Cimino y ganadora de 5 premios Oscars, entre ellos el de mejor película, mejor director y mejor actor de reparto (Christopher Walken)
En el minuto 93 y 4 segundos de la película Amelie (Le fabuleux destin d’Amélie Poulain, 2001) la protagonista, Audrey Tautou, está escribiendo el menú en el cristal. Se pone nerviosa al ver a Nino en la cafetería y el pulso le empieza a temblar.
Ya llevaba varias letras escritas, pero por arte de magia, 5 segundos después, la letra “d” cambia de forma.
Brandon Lee, hijo de Bruce Lee, murió mientras protagonizaba la película “El Cuervo” (1994).
Durante el rodaje una de las pistolas que le dispararon en la escena de la reunión de los mafiosos, tenía balas de verdad y no de fogueo.
Alex Proyas, director del film, al principio pensó en no terminar la película, ya que faltaban muchas escenas de Brandon Lee, pero finalmente se optó por acabarla y convertirla en un tributo al actor.
Se utilizó un método informático para unir la cara de Brandon Lee a un doble, que casualmente era amigo suyo. Muchas otras escenas de la película se hicieron con tonos muy oscuros y con el personaje de espaldas para lograr terminar el film.
En centenares de fuentes, blogs, foros, programas de radio, etc… dan como verdadera la siguiente curiosidad;aunque en otros muchos lugares la dan como incierta o errónea, pero que a través de los años se ha convertido en toda una leyenda urbana:
En la película 2001: una odisea en el espacio (1968), su director Stanley Kubrick quiso que el ordenador de la nave fuera un IBM, pero esta compañía se negó a que uno de sus productos se convirtiera en un asesino.
Entonces kubrick tuvo la ocurrencia de llamarlo HAL, siglas que se forman con las tres letras anteriores a IBM.